Todos tenemos secretos. Y, cuando hablamos de secretos, da lo mismo que hablemos de personas físicas o de personas jurídicas. Si aceptamos que todos tenemos secretos, parece normal que el Vaticano también los tenga. “Un cardenal guía al cuervo (traidor)”, tituló el lunes el diario Il Messaggero, mientras el influyente Il Corriere della Sera abrió con el titular “Un cardenal entre los cuervos”. Archiconocido es el refrán que reza: cría cuervos y te sacarán los ojos. También es harto conocido ese otro que dice: en todas partes cuecen habas. Entiendo que si el Papa, que es el representante de dios en la tierra, tiene secretos podríamos, estirando el razonamiento un poco más, llegar a afirmar que el mismísimo Dios también tiene secretos o más bien los tenía porque, tal y como dijo Nietzsche, dios ha muerto llevándose por tanto dichos secretos a su tumba. A mí modo de ver… Leer el resto de esta entrada »

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